Perdiendo las formas
Ayer, por fin, llegó el esperado día de "vamos a sentarnos todas y a hablar civilizadamente". Era de esperar, menos civilizado aquello fue de todo. Y es que una es filóloga y tiene un buen dominio de la lengua pero, si me calientan, lo que no tengo es control.
Llegó al punto de encuentro tarde; llamo a Carol para comentarle mi retraso, ella está esperando un taxi. En la plaza sólo está Patri. Empezamos bien... Llega Vero con cara de circunstancia, sin saber bien si saludarme o no. Ya saludo yo... Llega Carol y nos vamos a buscar un sitio para tomar algo.
Esther llega más de una hora tarde y, cuando llega, casi es la hora a la que yo tengo que irme. Nos medio ponemos al día de tonterías que no nos llevan a ninguna parte. Es Carol la que demuestra tener más cojones que el caballo del Espartero. Nadie tiene nada que decir, yo sí... Le digo a Vero que la vi un domingo y que no me saludo. La respuesta es que lleva saliendo varios domingos por la mañana y que ella no me vio... mmm Y entonces, ¿cómo sabe que la vi por la mañana si yo no se lo he dicho? No lo pregunto para no revolver más mierda, pero últimamete esta chica está mostrando caras suyas que no me gustan nada.
Cuando hablo de una persona y digo que no me aporta nada no pretendo ser borde sino sincera. No me gusta la gente falsa ni la que quiere que el universo entero gire a su alrededor. Tampoco me gusta la gente que falta al respeto y que pierde las formas. Vero es una de esas personas. Para colmo de males la ha tomado con Patri, se conocen desde siempre y parece que Vero cree que tiene algún derecho sobre ella; uno de esos derechos es pretender que le estè eternamente agradecida por haberla traido al grupo, y eso ella lo entiende como que no puede hacer nada en el grupo sn su permiso.
Patri le dice algo con buenas formas y la respuesta de Vero es "te digo lo que me da la gana y te hablo como me da la gana". Ya me empieza a tocar los cojones, y parece que a Carol también, porque salta con bastante cabreo (y para que salte Carol, que tiene de mote "panda" por algo...). Esther escucha a todas y no dice nada, me da la razón en una serie de puntos. Tal vez me equivoque, pero parece que Esther, cuando razona, entiende mejor nuestra perspectiva que la de Vero.
Ya está, es hora de irme, aunque me da no sé qué irme con ese panorama. Mientras me pongo el abrigo le hago un resumen de mi vida de cinco minutos a Esther. Los ojos se le quedan como platos. Ya hablaremos.
Lo que más me jode de todo es que hemos intentado hablar con alguien que no sabe hablar como las personas. Ya deberíamos habernos dado cuenta de que lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible.
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Autor: Manuel.
También hay otros que hablan del egoismo de las personas, de los que se aprovechan de los demás y del respeto al prójimo.
Pero ésa es otra historia. A veces, duele tener que cortar con una amistad, sobre todo cuando se ha confiado mucho en ella y nos ha defraudado, o nos ha fallado en un momento clave.
Pero la naturaleza humana es muy compleja, y ahí tenemos uno de sus frutos.
Un saludito desde Valencia.
P.D. ¿Qué tal la operación? ¿Ya estás bien?
Fecha: 27/10/2007 13:19.
Autor: K010T
Es lo mismo...ven, pero no observan, sea domingo por la mañana o viernes por la noche. Solo a veces, y aunque puede ser demasiado tarde, recuperan de pronto estos sentidos, cuando quieren ponerlos en practica y no tienen con quien.
Cuidate en ese post-operatorio.
Fecha: 27/10/2007 17:37.
Autor: Carol
Mi postura está clara a partir de ahora, a la primera salida del tiesto, la corto sin más. Si ella dice lo que le da la gana, las demás también... Lo que creo que no acaba de entender es el alcance que tiene el "como me da la gana", que puestos a perder los papeles: yo la primera!!
Fecha: 29/10/2007 13:39.
Autor: Alba
Yo también soy así, no quiero a mi lado gente que no me aporta nada, y no es ser borde, es ser sincera. Olé!
Un beso guapaaaa
Fecha: 30/10/2007 09:03.
