¡Sonrie!
Esa ha sido mi teoría durante todo el día de hoy. Le he sonreido a todo el mundo, desde el primer compañero de trabajo que me encontré por la calle al señor que barre las calles cerca del trabajo. Tooooooooodo el día sonriendo. Y me ha servido para darme cuenta de que, aunque al principio me forzaba a sonreir, a medida que lo iba haciendo me iba saliendo mejor, menos forzado y con más alegría. Así que... seguí sonriendo...
Mis sonrisas empezaron anoche, aunque fueron sonrisas más metafóricas que otra cosa. Después de toda una mañana y una tarde erosionando la pantalla del móvil con la mirada (no, no contestó) me puse a mirar el correo justo antes de cenar... Y OH SURPRISE Un mensaje de mi moreno por msn... "Hola peque, ¿qué tal llevas la semana?" ¡Oh dioses! ¡Recuerda que existo! ¡Inluso se refiere a mí con el apelativo cariñoso que siempre usaba! Una conversación (simbólica, todo hay que decirlo) que apenas duró unos minutos en la que sólo acerté a decir que todo me iba bien, con mucho trabajo, pero contenta (pa original que me busquen). Bueno, también me dio para preguntarle si había recibido mi mensaje. No, no lo había recibido (lo creo, no lo creo... lo creo, no lo creo...). Él también tiene mucho trabajo, de hecho, se le ha fastidiado el fin de semana... Fin de la conversación.
Yo no sé qué coño le pasa por la cabeza a este hombre. Yo sigo a lo mio, eso sí, sonriendo.
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Autor: Manuel.
Curiosamente, el gesto de la sonrisa requiere el trabajo de menos músculos faciales que el de un gesto de enfado.
Un saludito desde Valencia, que dure hasta el lunes por lo menos.
Fecha: 06/10/2007 09:45.
Autor: Alba
Yo he dejado de buscar lógica a su actitud (refiriendome a mi claro) porque es que no la tiene...
Un besote y una sonrisa
Fecha: 08/10/2007 12:24.
