Después de un fin de semana pensando...
Vuelvo a la rutina con las mismas dudas que antes. Y es que ya dudo sobre todo. Dudo si mi trabajo estará hecho realmente para mí, si la decisión que estoy a punto de tomar es la adecuada, si las pajas mentales que últimamente me ocupan la cabeza son sólo una via de escape para todo lo que me agobia...
Será la crisis de los treinta la que hace que decida que llevo años en una relación que ya está muerta. Pueden ser los años los que hacen que empiece a plantearme si lo que tengo es lo que quiero para el resto de mi vida. La respuesta inmediata siempre es NO, pero cuando empiezo a darle vueltas siempre encuentro factores externos que hacen que me fallen las fuerzas y pierda la voz para decir lo que realmente siento.
Tal vez la edad sea la culpable de que empiece a encapricharme como cuando tenía quince años, la que me hace olvidar mi situación para ponerme en un mundo paralelo en el que todo va bien. Sé que no es perfecto, ya he visto algunos fallos ( y claro que habrá fallos que saldrán con el tiempo...) pero supongo que es una forma de evadirme de lo que no me gusta en mi vida.
Me siento como una zorra, aunque lo único que haya hecho haya sido dar una vuelta y tomar un café. Me siento mal por tener ilusión precisamente ahora, por haber perdido las ganas de recuperar lo perdido... Por querer empezar mi vida otra vez...
¿Alguien con ganas de ponerme los pies sobre la tierra?
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Autor: Manuel
Y es que hay un viejo proverbio que dice: Nadie está contento con su suerte.
En todo caso,hay que vivir el momento tal como se presente, y mañana...ya veremos.
Fecha: 23/09/2007 20:53.
Autor: Alba
Yo también me he sentido así en alguna ocasión, y al final me he dado cuenta que las respuestas vienen cuando ellas quieren no cuando yo las pido.
Un beso
Fecha: 24/09/2007 10:02.
Autor: Pikifiore
Fecha: 24/09/2007 14:03.
